Sopa Castellana Tradicional: el ajo blanco como alma del plato
Si hay una receta donde el ajo blanco brilla con personalidad propia, esa es la sopa castellana. Un plato humilde, intenso y profundamente aromático, donde el ajo no acompaña: lidera.
Perfecta para días frescos, esta receta demuestra cómo un ingrediente sencillo puede convertirse en el eje central de todo el sabor.
Ingredientes
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porciones
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8–10 dientes de ajo blanco fresco
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150 g de pan del día anterior (preferiblemente rústico)
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1 litro de caldo de pollo o verduras
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1 cucharada de pimentón dulce (o mezcla dulce/picante)
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4 huevos
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100 g de jamón serrano en taquitos (opcional pero recomendado)
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4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
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Sal al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Pela los dientes de ajo blanco y córtalos en láminas finas. Este corte permite que el ajo libere todo su aroma sin quemarse. -
Paso 2
En una cazuela amplia, añade el aceite de oliva y sofríe el ajo a fuego medio-bajo. Debe dorarse ligeramente, nunca quemarse. Aquí se construye el carácter del plato. -
Paso 3
Añade el pan en rebanadas finas o trozos pequeños y rehoga unos minutos. Retira brevemente del fuego y añade el pimentón para evitar que se queme. -
Paso 4
Incorpora el caldo caliente y cocina a fuego medio durante 10–15 minutos -
Paso 5
Añade los huevos directamente en la sopa y deja que se escalfen dentro. Incorpora el jamón en los últimos minutos. -
Consejos
Usa ajo fresco y firme. No subas demasiado el fuego al dorarlo. Si quieres aún más protagonismo, añade un diente de ajo crudo muy picado justo al final.