Un postre invernal sorprendente, reconfortante y lleno de vitamina C
Cuando pensamos en el kiwi, casi siempre lo asociamos a recetas frescas. Sin embargo, en invierno este fruto también puede convertirse en un ingrediente protagonista de platos templados, reconfortantes y muy saludables. Esta receta combina kiwi, manzana, especias y yogur, logrando un equilibrio perfecto entre dulzor natural, acidez y cremosidad.
Ideal como postre ligero, merienda caliente o incluso desayuno especial en los días más frescos del invierno.